En realidad el humor de las películas de los 1920's era mucho más humano y orgánico, no que el actual sea malo, al revés es buenísimo también (por cierto, ayer fui a ver Toy Story 3 y créanme, los 11 años de espera por este installment es ÉPICO, no pude parar de reírme en toda la película y hasta se me aguaron los ojos, estuve a punto de llorar). También he disfrutado de películas de Chaplin, cómo olvidar Charlot Noctámbulo, en la que Charlie hace papel de borracho y durante toda la película lucha por llegar a su cama, no sin antes perder la llave de la casa, caerse por culpa de la alfombra y con la peor pesadilla de los borrachos, las escaleras.
Stills de One Week, protagonizada por Buster Keaton.